Por amor al comercio (y odio a la ignorancia)
12/12/2010 Eduardo Bautista Mesa
¡ Con lo bien que me había levantado yo hoy !. Con el día tan bonito que hace. ! Qué mal rato
estoy pasando!. Mientras estaba desayunando, ojeo el Diario Córdoba y me topo con un
resumen de un debate sobre el comercio (lo que queda de él, supongo) en Onda Mezquita.
¡ Vaya!, me lo he perdido. Bueno, pues vamos a ver que han dicho sobre el tema en cuestión. Y...
¡ zas!, en toda la boca.
Lo primero que leo es una declaración de la Concejal de Comercio y Transportes del
Ayuntamiento, María Ángeles Luna, en la que espeta, nada más y nada menos, la perla que
transcribo a continuación: " Los comerciantes no apuestan por ellos mismos . Un ejemplo son las
pescaderías, cerradas por la tarde". No puede ser. Me froto los ojos y lo vuelvo a leer, pero pone
lo mismo que la primera vez. Es que no me lo creo. ¿Sabrá esta buena señora, este alma de
cántaro, a la hora a la que se levanta un pescadero?. A lo mejor piensa que el pescado viene por
Seur, y se lo dejan al hombre en la portería del bloque para que lo recoja cuando termine
el desayuno de media mañana. Pues no. Ya se lo digo yo. Un pescadero está ya en la lonja a las
cinco de la mañana. No sé si a esa hora estará ella trabajandoya. Puede ser. ¿Pero se habrá
parado a pensar en el trabajo de un comerciante cualquiera?. ¿Se habrá parado a pensar en las
calamidades, en las noches sin dormir, en el trabajo a destajo, en el desvivivirse por los clientes,
en el pelearse con los proveedores, en el entrar en un banco con una mano delante y otra detrás,
y salir con una detrás y otra delante...? Es que no puedo con esto.
Pero hete aquí que ahí no queda la cosa. Otra perla para el collar: "El trato del comercio de proximidad
, que garantiza calidad y frescura, no lo valoramos". O sea, que antes tenían la culpa los comerciantes,
por perros y vagos, y ahora la tienen los consumidores, porque son lelos y no saben lo que quieren.
A lo mejor también tiene algo de culpa el Ayuntamiento, ¿no?. Es una tendencia generalizada entre
los gobernantes autoritarios, el culpabilizar de los males de la sociedad a la propia sociedad, lo que les
da la excusa perfecta para justificar el hecho de querer modelar sus mentes, cambiar sus hábitos de conducta
y hacerles saber lo que les conviene para ser felices.. Sin ir más lejos, hace poco oí a Hugo Chávez adoctrinando
al sugfrido pueblo venezolano acerca de los minutos exactos que debían dedicar a la ducha diaria. Bien,
pues el principio es el mismo. No le diga usted a la gente lo que tiene que hacer, que eso sienta muy mal, hombre.
Usted lo que tiene que tiene que hacer es procurar al pequeño comercio, como a cualquier otro sector, las condiciones
necesarias para poder desarrollar su actividad en condiciones de igualdad y libre competencia, y favorecer
su funcionamiento en la medida de lo posible. Les voy a aahorrar la retahía clásica de medidas necesarias, como
los consabidos aparcamientos, la eliminación de trabas burocráticas, la agilización del plazo de resolición de
trámites, etc...
Pero es que, cuando ya me estaba tranquilizando un poco, me dispongo a seguir leyendo y me doy de bruces con
lo siguiente." Juan Torres, Delegado de Comercio, Turismo y Deporte: El pequeño comercio está llamado a desaparecer
porque no es competitivo". Ahora sí que no doy crédito. ¿ El Delegado de la Junta, dando matarile al pequeño comercio?.
¿ El encargado de promover la actividad en Andalucía, finiquitándola, dándole garrote vil, clavándole la estocada hasta la bola?.
Señor Torres, muchas gracias. Como comerciante que soy yo también, se lo digo. Me huelo que la próxima vez que me presente
en una banco a pedir un crédito, el director de la oficina me va a sacar el recorte del periódico con sus declaciones como excusa
para justificarme que su entidad no financia negocios que marchan hacia la quiebra con paso firma. Coasas veredes amigo Sancho.
Ya no leo más el periódico un domingo, ¡ hombre!. Que es que me han dado el día, pero bien.