Vecinos de la Fuensanta forman una Asociación de Ayuda Social

 

 Un numeroso grupo de vecinos de la barriada cordobesa de La Fuensanta, han formado la Asociación Grupo de Actuación Social, de la que es presidente Bernardo Serrano Enríquez, que tiene entre sus objetivos fundacionales la defensa de las políticas sociales. La junta directiva de la Asociación, ha mantenido un encuentro con el Defensor de la Ciudadanía Francisco García-Calabrés, en el que le han transmitido las tareas de apoyo  y  respuesta que están llevando a cabo ante las necesidades básicas más inmediatas de las personas del entorno, tales como apoyo jurídico en caso de embargos, ayuda asistencial para cubrir carencias primarias, o la compañía a personas ingresadas hospitalariamente sin cobertura familiar. Aunque inicialmente vinculada por sus miembros al barrio de la Fuensanta, sin embargo, la asociación tiene un carácter abierto y pretende implicarse en la realidad social de toda la provincia cordobesa.

La nueva asociación pidió al Defensor su mediación para que el empleo se convierta en un factor estratégico en los barrios, fomentando la contratación de los vecinos desempleados con servicios de mantenimiento del propio barrio en que habitan ante el deterioro de los mismos.

  Francisco García-Calabrés apoyó la labor y el compromiso social del nuevo colectivo, que pretende federarse a nivel estatal con entidades similares con las que ya han mantenido un encuentro, valorando positivamente el esfuerzo de la sociedad civil por dar una respuesta ante las necesidades que se plantean y la eficacia del trabajo en redes de ayuda mutua; el Defensor  también recogerá la propuesta del papel del  empleo en los barrios en el documento sobre pobreza y exclusión que será presentado en breve.
Publicado el 14-10-2010
                                                                                                     


Nueva asociación para atender a personas en riesgo de exclusión

20-09-2010 03:50:00

Fuente: Local - Diario Córdoba en RSS

 

 

El barrio de la Fuensanta cuenta con una nueva asociación, Grupo de Actuación Social, una oenegé centrada en la ayuda a las personas en riesgo de exclusión social que para su presentación realizó un acto de hermanamiento con otras dos asociaciones. El objetivo de esta nueva entidad, según señaló su presidente, Bernardo Serrano, "es echar una mano para paliar la difícil situación de muchas personas y ofrecernos a los gobernantes para arrimar el hombro ante la crisis", explicó. "Queremos ayudar y también que cuenten con nosotros", añadió. De momento, la asociación, formada por unas 40 personas, se sustenta con los donativos de los socios, aunque se plantean "realizar colectas en el barrio y llamar puerta a puerta si hace falta para que todo el mundo ponga su grano de arena". 
                                                                                                   

Se ha celebrado el pasado sabado día 18 de diciembre un homenaje promovido por el Grupo de Actuacion Social y los vecinos de la Fuensanta a don Juan Coca Serrano, farmacéutico de dicho barrio, por sus 41 años al servicio y dedicación de sus pacientes y vecinos al igual que por su buen hacer dando fe del enorme cariño que todos le tenemos.

(Diario Córdoba)

                                                                                                     

Córdoba

«Arrimar el hombro»

No sólo las instituciones públicas, también los propios ciudadanos pueden aportar soluciones para ayudar a los más necesitados

Día 02/01/2011 (ABC)
VECINOS y vecinas de Córdoba han formado la Asociación Grupo de Actuación Social con el objetivo de atender las carencias básicas de las familias con menos recursos y ofrecen su colaboración a las instituciones públicas para combatir entre todos los efectos de la crisis.
—¿Cómo son los nuevos pobres?
—Es gente a la que les da un enorme apuro y vergüenza reconocer que están viviendo a un paso de la miseria. Pidieron créditos y después perdieron su puesto de trabajo. Los bancos les amenazan con el desahucio y cada vez ven más cerca la posibilidad de quedarse sin piso y ahorros.
—¿Qué hacen?
—Deambulan por las calles de todos los barrios. No pueden llevar el sustento a sus casas. Son los padres, los abuelos de sus hijos, quienes les ayudan compartiendo con ellos el dinero de pensiones que en ocasiones rondan sólo los 300 euros. En febrero, según ha anunciado ya Zapatero, se acabará también el subsidio de 426 euros a los parados que han agotado la prestación por desempleo. Veremos entonces a miles de personas que no van a saber dónde recurrir.
—¿Qué se puede hacer?
—Arrimar el hombro. La única solución pasa porque nos ayudemos unos a otros. Si escondemos la cabeza bajo el ala, creyendo que estamos a salvo y que nunca nos va a ocurrir lo que hoy les sucede a muchos, cometemos un error.
—¿Ha aumentado la solidaridad entre vecinos?
—Se está perdiendo la caridad. Lo que empezó siendo una crisis financiera, y se convirtió después en una crisis económica global que tuvo como consecuencia inmediata el desempleo, está derivando ya en una grave crisis humana y social. No puede ser que aquí cada cual vaya a lo suyo. Si no cambiamos pronto el rumbo la crisis se va a transformar en algo crónico.
—¿Dónde ha advertido usted esa falta de solidaridad?
—Hace unos días, a una pareja de desempleados no les quisieron vender en una farmacia la medicina que necesitaban porque no tenían los 70 céntimos que les faltaban para pagar su precio. Por 70 céntimos. ¿Es que nos estamos volviendo locos?
—¿Cuándo se creó su asociación?
—La Asociación Grupo de Actuación Social se constituyó el pasado mes de mayo. La integramos cincuenta personas con ganas de ayudar a los demás y se sustenta gracias a rifas y a nuestra propia aportación económica. El objetivo que nos hemos marcado es echar una mano para paliar la difícil situación que padecen muchas familias. Tenemos claro que si todos ponemos nuestro granito de arena será más fácil salir de este problema.
—¿De qué forma han sido recibidos por las instituciones públicas?
—Contamos con el apoyo del Defensor de la Ciudadanía, Francisco García-Calabrés pero, por lo demás, hemos tenido más colaboración de palabra que de hechos. Nos dicen que no hay dinero. Incluso las sillas de nuestra sede nos las han prestado en un bar.
—¿Cómo consiguen mantener la motivación?
—Priorizando lo más urgente como puede ser la comida y el asesoramiento jurídico en caso de embargos. Pero necesitamos apoyo. La Asociación ha abierto una cuenta en la Caja Rural para obtener donaciones. Nuestra idea es implantarnos en toda la provincia.